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SMU proyecta inversiones por $370 mil millones y 60 nuevas aperturas entre 2026 y 2028

En el marco del SMU Day, donde se realizó una presentación exclusiva para medios de comunicación, a la cual Supermercado al Día fue especialmente invitado, el gerente general de SMU, Marcelo Gálvez, detalló el nuevo plan estratégico e inversional de la compañía para el período 2026–2028. El programa considera un Capex de $370 mil millones –equivalentes a unos US$400 millones– enfocado en crecimiento orgánico, modernización de tiendas y fortalecimiento tecnológico, tanto en Chile como en Perú.

Gálvez comenzó haciendo un balance del plan trienal 2023–2025, que concluye el 31 de diciembre, y que estuvo marcado por un fuerte ciclo de expansión y consolidación de formatos. Durante este período, SMU habrá alcanzado 56 aperturas (46 ya en operación y 10 que se inauguran en diciembre), muy cerca de las 58 comprometidas inicialmente, con sólo dos tiendas rezagadas en Perú. “Es un período de alto crecimiento; hacía muchos años que no crecíamos tanto”, destacó el ejecutivo frente a los periodistas presentes.

Marcelo Galvez, gerente general de SMU

Ese impulso permitió consolidar la propuesta multiformato de la compañía. Al inicio del plan anterior, SMU operaba con Unimarc, Alvi, Mayorista 10 y un naciente Super 10. Hoy el mapa es más claro: Mayorista 10 desaparece como marca, 15 locales migraron a Alvi y 43 se convirtieron en Super 10, mientras Super 10 pasó de 5 a 53 tiendas en tres años. Alvi, por su parte, crece de 32 a 57 locales, consolidándose como la cadena de autoservicio mayorista más grande de Chile, y Unimarc aumenta de 285 a 302 tiendas. “El gran logro de este plan que termina es que optimizamos y consolidamos nuestra propuesta multiformato, con tres formatos fuertes y con buena masa crítica”, resumió Gálvez.

Sobre esa base, la compañía definió tres nuevos pilares estratégicos para el plan 2026–2028: crecimiento con valor para el cliente, activo tecnológico y eficiencia y productividad. El 55% del presupuesto de inversión se destinará a crecimiento (aperturas y “store upgrades”), un 20% a iniciativas de eficiencia y el 25% restante a continuidad operacional y mantención. Dentro de ese monto total, cerca de $80 mil millones serán para el desarrollo de nuevas capacidades tecnológicas, mezcla de Capex y Opex en soluciones de nube, datos e inteligencia artificial.

En materia de expansión, SMU proyecta la apertura de 60 nuevas tiendas en el trienio: 38 en Chile y 22 en Perú. Sólo en Chile, el plan incluye 23 nuevos Unimarc, 10 Super 10 y 5 Alvi, con un foco declarado en ampliar cobertura hacia nuevas comunas. La compañía estima que pasará de atender 185 comunas a 235, reforzando su posición como el operador con mayor número de locales en el país. A ello se suman 80 “store upgrades”, intervenciones profundas en tiendas antiguas que se llevarán al “prototipo” más exitoso de cada formato, con mejoras en iluminación, mobiliario, áreas de perecibles y experiencia de compra. “No son manitos de pintura; son intervenciones mayores, casi como hacer una tienda nueva”, explicó Gálvez.

El ejecutivo enfatizó que las nuevas aperturas han mostrado resultados por sobre lo previsto. Cerca del 55–60% de las tiendas inauguradas en el trienio 2023–2025 ya vende más por metro cuadrado que los locales antiguos y muestra mejores indicadores de productividad por jornada de trabajo, lo que respalda la decisión de acelerar el programa de upgrades y de seguir creciendo en formato físico. Pese al crecimiento del e-commerce, la compañía sigue viendo espacio para abrir más tiendas, y el propio Gálvez subrayó que la huella física también apalanca el canal online, al utilizar las tiendas como base para el despacho y la preparación de pedidos.

Paralelamente, el plan considera una ampliación del centro de distribución de la compañía en Chile, aumentando su superficie en un 25%, junto con la implementación de nuevas herramientas tecnológicas para optimizar el flujo de camiones a lo largo del país y la operación intralogística. En el frente de sala, SMU seguirá expandiendo la tecnología de self-checkout: de los 250 locales que hoy cuentan con estas cajas de autoatención, la meta es llegar a 357. “Es una tecnología muy valorada por los clientes y que además genera eficiencias relevantes”, indicó.

El segundo gran eje del plan es transformar la tecnología en un verdadero activo. SMU está en pleno proceso de migración hacia un nuevo cloud de clase mundial, operación que, según Gálvez, generará ahorros cercanos a $6.000 millones durante el período. En paralelo, la compañía está desarrollando una arquitectura tecnológica agnóstica, pensada para facilitar la integración de diversas soluciones –incluidas herramientas de inteligencia artificial– sin requerir desarrollos a medida para cada caso. Esta arquitectura debiera estar plenamente disponible en 2026 y posicionará a la empresa para incorporar con rapidez nuevas tecnologías.

Dentro del mismo paraguas tecnológico se incluye una batería de proyectos de IA y analítica avanzada, principalmente orientados a procesos de oficina central y a mejorar la eficiencia operativa. Algunos ya están en marcha: en los últimos años SMU implementó un nuevo sistema de reposición para productos perecibles, basado en algoritmos que reemplazan la decisión manual de cuánto pedir cada día, mejorando la disponibilidad en góndola, reduciendo mermas y aumentando ventas. Ahora estas herramientas se extenderán a otras categorías. En e-commerce, el centro de distribución robotizado para pedidos online –que había quedado detenido por la quiebra del proveedor del software original– será reactivado con una nueva plataforma tecnológica, retomando el modelo de microfulfillment para el canal digital.

La ciberseguridad también figura en la agenda: el objetivo es alcanzar el estándar 405 de la norma ISO 27001, referencia mundial en esta materia.

El tercer pilar, eficiencia y productividad, viene con continuidad y profundidad. La compañía ya culminó la implementación de un modelo operativo eficiente en el 100% de sus tiendas –con bodegas reordenadas, equipos altamente polifuncionales y reposición casi diaria– y ahora busca capturar más ahorros con tecnología y rediseño de procesos. A ello se suma un plan de eficiencia organizacional que incluyó una reestructuración anunciada en noviembre, con la salida de cerca de 200 personas y un costo extraordinario de alrededor de $3.500 millones asociado a planes de salida, como parte de un trabajo más amplio con una consultora externa.

En materia energética, la empresa proyecta un salto relevante. Si al inicio del plan 2023–2025 sólo el 3% de su consumo eléctrico provenía de fuentes renovables, hoy esa cifra llega al 18%. La meta para 2028 es alcanzar un 55% de consumo eléctrico con energía renovable, además de avanzar hacia la categoría de cliente no regulado, lo que se traduce en tarifas eléctricas más convenientes. Este esfuerzo se enmarca en la estrategia de sostenibilidad de SMU, que se centra en tres grandes causas: apoyo al emprendimiento, diversidad e inclusión y cuidado del medio ambiente. En este ámbito, la compañía destacó su ingreso al índice de sostenibilidad de S&P, donde fue reconocida como número uno del retail en Chile, número dos en Latinoamérica y número ocho a nivel mundial dentro de la industria.

Durante su exposición, Gálvez también abordó el contexto de la industria supermercadista. Recordó que, entre 2019 y 2025, la inflación en alimentos creció bastante por sobre los salarios reales –42% versus 23% desde la base 2019–, lo que generó una pérdida importante de poder adquisitivo y una alta sensibilidad al precio por parte de los consumidores. Ese fenómeno ha impulsado cambios en la estrategia comercial de los actores del sector, incluyendo una mayor intensidad promocional, la búsqueda de formatos de bajo precio y una fuerte expansión de las marcas propias.

En Chile, la participación de las marcas propias en supermercados pasó de cerca de 11% en 2019 a niveles en torno a 13–15%, y SMU ya alcanza un 13% de participación con sus marcas privadas, con más de 500 productos lanzados en los últimos tres años y un surtido total de alrededor de 1.700 ítems. Para el nuevo trienio, la compañía se ha propuesto lanzar unos 600 productos adicionales y elevar la participación de sus marcas propias al 16% de las ventas. La estrategia de SMU en este ámbito difiere de otros supermercadistas, al agrupar una treintena de marcas en familias claramente posicionadas por categoría: “Nuestra Cocina” en despensa, “Amada Masa” en panadería y pastelería, “Smart Clean” en limpieza, “Fundo Río Alegre” en cárnicos, entre otras. Este portafolio cumple un rol clave en la ecuación de valor: suele ser alrededor de 20% más barato que la marca líder, pero con mayor rentabilidad, al requerir menos inversión en marketing.

En cuanto a la estrategia de precios, Gálvez explicó que Unimarc abandonó el modelo promocional “high & low”, basado en precios altos con descuentos muy agresivos por pocos días, y migró hacia promociones de mayor duración –como la campaña “Luca y a Mil”, vigente por varios meses–, más fáciles de financiar por los proveedores y con mejor impacto en la imagen de precio. Además, SMU definió una canasta de cerca de 200 productos clave para la percepción de precio, donde mantendrá una posición muy competitiva, compensando con ajustes en ítems menos relevantes para no afectar el margen global. De cara al trienio, la compañía proyecta sostener un margen EBITDA en torno al 8,3%, manteniendo la rentabilidad pese a una mayor agresividad comercial.

A nivel de tendencias de consumo, el ejecutivo destacó el regreso con fuerza de la misión de compra de reposición –compras frecuentes, de menor volumen y centradas en perecibles–, que ya representa cerca del 65% de las ventas de supermercados en Chile, impulsada por la reducción en el tamaño de los hogares y el aumento de hogares unipersonales. También subrayó la aceleración del canal online, que en la industria pasó de representar 1,3% de las ventas en 2019 a cerca de 7,5% actualmente; el aumento en el número de canales que visita un consumidor en tres meses; y la resiliencia del canal tradicional (almacenes y ferias), que mantiene un 33% de participación en la distribución de alimentos en Chile.

Respecto de Perú, el gerente general se mostró optimista. El plan 2023–2025 contemplaba 15 aperturas y terminará con 13, dejando dos locales sólo 30 días rezagados. Además, SMU inauguró un nuevo centro de distribución de 5.000 m² en el norte del país, apalancando un crecimiento fuerte, especialmente en la zona de Piura. El desarrollo de marcas propias tendrá un rol protagónico: desde un 6% actual de participación se busca llegar al 25–26%, aprovechando la experiencia y el portafolio ya consolidado en Chile.

Consultado por la relación entre el nuevo plan trienal y el anuncio anterior de un plan quinquenal, Gálvez precisó que esta hoja de ruta 2026–2028 es parte del mismo diseño de largo plazo y que los dos años posteriores completarán las aperturas e inversiones previstas originalmente, con ajustes menores en el calendario de algunas tiendas, pero sin cambios relevantes en montos ni focos estratégicos.

Sobre la controversia por el proyecto de supermercado en Zapallar, el ejecutivo reiteró que SMU sigue adelante: “Creemos que Zapallar merece un supermercado moderno, con buen surtido y buenos precios, acorde a la zona. Es un proyecto de escala humana, atractivo, desarrollado por buenos arquitectos. Vamos a perseverar en el marco de la legislación urbana vigente”. En cuanto a las dificultades de permisos y la creciente resistencia de comunidades, recordó que en los últimos tres años la compañía ha abierto 43 supermercados en Chile, siempre respetando la normativa y en diálogo con las autoridades, aunque admitió que los plazos de tramitación siguen siendo demasiado extensos.

De cara al empleo, el plan de crecimiento también tendrá impacto. Sólo en Chile, SMU estima la creación de entre 1.600 y 2.000 nuevos puestos de trabajo en los próximos tres años, considerando en torno a 40 personas por tienda. En Perú, las tiendas son más pequeñas y el número de colaboradores por local es menor, pero igualmente relevante para las comunidades donde se instalan. Entre las aperturas emblemáticas, Gálvez mencionó la llegada de Alvi a Punta Arenas, con una inauguración prevista para el 17 de diciembre, completando así una red que se extiende desde La Serena hasta el extremo austral.

Finalmente, el gerente general recalcó que todo el plan trienal se financia con generación propia de caja, sin necesidad de aumentos de capital, y que el foco estará puesto en seguir ganando competitividad, robusteciendo las propuestas de valor de Unimarc, Alvi y Super 10, y profundizando el rol de la tecnología como habilitador del crecimiento. “Vemos positivamente el futuro: esperamos una mejora en el poder adquisitivo, un PIB creciendo en torno al 2,5% y una inflación más controlada, cercana al 3%. Sobre esa base, creemos que hay espacio para seguir creciendo, ser más eficientes y ofrecer una mejor ecuación de valor a todos nuestros clientes”, concluyó Gálvez.

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