En el marco de un nuevo Día Internacional de la Cerveza, el mercado chileno se posiciona como uno de los espacios de mayor dinamismo y sofisticación en la industria de bebidas en la región. Durante la última década, el hábito del consumidor local evolucionó desde un consumo masivo e informal hacia una cultura de apreciación, donde la búsqueda de calidad, diversidad de variedades y maridaje marca la pauta del sector. En el centro de esta transformación, Cervecería Kunstmann se alista para conmemorar en septiembre sus 35 años de historia, afianzada como la marca pionera que instaló el movimiento craft y abrió el camino de las especialidades en el país.
Estimaciones de la Asociación de Productores de Cervezas de Chile, Acechi, en Chile hay cerca de 400 cervecerías en el país, y el consumo interno se sitúa en 52,5 litros per cápita al año. Aunque el mercado muestra ajustes en volumen, destaca una clara preferencia hacia el concepto de «beber menos, pero beber mejor». Esta tendencia hacia los productos premium ha impulsado el crecimiento a doble dígito en categorías clave como las cervezas sin o de bajo alcohol (No/Lo), junto a las variedades de menor graduación y la experimentación constante con nuevos ingredientes.
«Hoy vemos un consumidor con mayor conciencia y conocimiento, lo que representa una tremenda oportunidad para la industria. La cerveza no es solo una cifra de ventas; tiene un valor cultural profundo como punto de encuentro y parte de la vida social. Nuestro rol en estos 35 años ha sido precisamente poner en valor este arte, demostrando que la calidad y el consumo responsable son perfectamente compatibles con la experiencia de disfrutar una buena especialidad», señala Alejandro Kunstmann, Gerente General de Cervecería Kunstmann.
Desde sus orígenes artesanales en la ciudad de Valdivia, hasta la construcción de una sólida red de distribución nacional, la marca ha sabido adaptar su oferta sin perder la esencia regional. Parte fundamental de esta agilidad proviene de sus «Craftbars», locales gastronómicos que funcionan como experimentación en tiempo real. Allí, la marca testea nuevas recetas y ediciones limitadas directamente con el público antes de escalarlas a nivel masivo.
A puertas de cumplir 35 años en septiembre, la cervecería proyecta su crecimiento enfocada en la eficiencia operativa, la gobernanza y la continua escucha de las tendencias de consumo.
«Llegar a este aniversario en el marco del Día de la Cerveza nos demuestra que desde las regiones es posible construir y liderar una categoría altamente competitiva. Mirando hacia las próximas décadas, nuestro compromiso sigue intacto: impulsar el desarrollo del mercado con constante innovación, calidad, profesionalización y la entrega de experiencias únicas para los amantes de la cerveza», concluye Alejandro Kunstmann.