En los últimos años, las marcas propias de los supermercados han experimentado un crecimiento sostenido en el mercado chileno, pasando de ser una alternativa más económica a una propuesta de valor que combina calidad, variedad e innovación. Según un informe de NielsenIQ, a fines de 2021 este segmento representaba el 11% de las ventas en supermercados1, y según un estudio de Kantar, en el primer trimestre de 2023 su volumen en unidades aumentó un 6%2.
¿Qué factores explican este fenómeno? Por un lado, la situación económica y social que ha vivido el país desde el estallido social y la pandemia ha impulsado a los consumidores a buscar opciones más accesibles que les permitan optimizar su presupuesto. Según Chócale, las marcas propias pueden ser hasta un 20% más económicas que su competencia2, y según Kantar, el 43% del auge de las marcas económicas y propias proviene de hogares que decidieron cambiar su opción y dejar de adquirir firmas premium2.
Por otro lado, las cadenas de supermercados han invertido en mejorar la calidad y la variedad de sus marcas propias, ofreciendo productos que satisfacen las necesidades y preferencias de los clientes en distintas categorías, desde alimentos básicos hasta productos gourmet, pasando por artículos de limpieza, aseo personal y hogar. En muchos casos, los proveedores de las marcas propias son los mismos de algunas marcas líderes en sus respectivas categorías, lo que garantiza un estándar de calidad similar o superior.
Además, las marcas propias han explorado nuevos segmentos y tendencias de consumo, como los productos saludables, orgánicos, veganos, sin gluten, sin lactosa, etc., así como los productos locales, artesanales y con valor social o ambiental. De esta forma, las marcas propias se han posicionado como una opción diferenciadora y atractiva para los consumidores más exigentes y conscientes.
Cada una de las principales cadenas de supermercados del país tiene un portafolio de marcas propias que refleja su estrategia y su público objetivo. Por ejemplo, Walmart Chile ofrece las marcas locales Lider y Selección, además de la norteamericana Great Value; Cencosud apuesta por Cuisine & Co, que ha entrado en diversas categorías de alimentos en Jumbo y Santa Isabel; SMU cuenta con Nuestra Cocina, Fundo Río Alegre, Amada Masa y Smart Clean para sus distintas cadenas; y Tottus ha desarrollado su propuesta en torno a los productos de marca propia que llevan el mismo nombre de la cadena.
Estas marcas propias no solo ofrecen beneficios a los consumidores, sino también a los supermercados, ya que les permiten aumentar su rentabilidad, fidelizar a sus clientes, diferenciarse de la competencia y fortalecer su imagen corporativa. Por eso, se espera que las marcas propias sigan creciendo e innovando en el mercado chileno, consolidándose como una opción de calidad y ahorro para los consumidores.