“¿Por qué no poder tener un producto rico, de chocolatería dentro del retail?”, se preguntó Luis Vergara luego de renunciar a su trabajo como director en una empresa y decidido a emprender. Su esposa, Fernanda Moreno, también había trabajado en compañías dedicadas al consumo masivo y, con la experiencia que ambos tenían, decidieron ser ellos quienes podían responder esa pregunta.
“La vida es probar y probarse”, señala Luis, por lo que, en 2025, nace Kokoa Roots. La marca toma su nombre de la unión de “cacao” y “raíces”, conectando ingredientes locales con identidad chilena con el chocolate. Su producto combina cranberries y almendras, apostando por formatos pequeños para compartir, regalar o disfrutar un momento. Una experiencia.
Hoy, están produciendo entre 200 y 300 kilos de chocolate al mes y apuntan a una categoría que mantiene un fuerte crecimiento a nivel nacional. Un estudio de Euromonitor y Kantar Worldpanel, muestra que Chile tiene un consumo per cápita de 2,1 kg al año y lidera el consumo en América Latina, duplicando la media de una región con grandes productores de cacao como Ecuador y Brasil.
Buscando el chocolate perfecto
La experiencia del producto fue clave desde el inicio. Buscaron referentes y chocolaterías destacadas en Chile y se preocuparon de que todos los otros ingredientes que forman parte del chocolate fueran locales. Un ejemplo de esto son los cranberries rojos. Chile es el tercer productor más importante del mundo y los usados en Kokoa Roots vienen directamente de una agrícola de la Región de Los Ríos.
La pareja hizo pruebas de sabores y texturas hasta llegar al formato ideal: unas “grageas”. Fernanda era la encargada de catar el sabor y hoy describe su producto así: “Cuando tú muerdes nuestro chocolate, ves las dos capas (blanco y de leche), el fruto y empiezas a sentir lo cítrico del cranberry que se compensa con el dulzor del chocolate y la almendra tostada que le da un toque crujiente. Nosotros nos fijamos mucho en la calidad del producto para que sea uno ganador”, detalla.
Por su parte, Luis indica que una vez listo el chocolate premium, comenzaron a vender online y buscar canales de venta. “Cuando uno trabaja en una empresa grande manda un correo y te contestan altiro, pero aquí no, aquí hay que insistir, tocar puertas y tener mucha resiliencia. Nosotros sabíamos que teníamos poquita historia, pero teníamos muy claro que íbamos a ser el chocolate más rico del supermercado”, afirma.
Luis destaca que hasta antes de Kokoa Roots, la propuesta de chocolate premium a un precio accesible en el retail no existía. “Nosotros dijimos: democraticemos esto para que todo Chile tenga acceso”. Y así fue.
Hace algunos meses, Kokoa Roots ingresó a las góndolas de Unimarc gracias al programa 100% Nuestro, una iniciativa de apoyo a las pymes pionera en la industria supermercadista que, desde su creación en 2012, ha apoyado a más de 400 pymes a lo largo de todo el país. “La gracia del retail es que no están solo en Santiago y Unimarc está en todo Chile”, destaca Luis.
Lionel Gubler, gerente de formato Unimarc, señala que “el programa 100% Nuestro busca apoyar el crecimiento de pymes en todo el país, ampliando nuestra oferta de valor para entregarle los mejores productos a los clientes. Kokoa Roots refleja este foco con una propuesta pensada para que miles de familias puedan disfrutar este chocolate”
Sostenibilidad, familia y futuro
Además de los ingredientes locales, la marca también busca trabajar con una lógica de sostenibilidad. Kokoa Roots forma parte de Cocoa Horizons, programa internacional ligado a la trazabilidad y producción sustentable del cacao, que promueve mejores condiciones para agricultores y comunidades productoras.
Fernanda explica que esta iniciativa “se preocupa de reforestación para que en los lugares donde se cultiva, el cacao vuelva a crecer, profesionalizan a los agricultores y les enseñan todo el proceso. Construyen escuelas para que los niños vayan a estudiar y no se dediquen a trabajar en el cacao e integran a las familias”.
Fernanda y Luis hoy tienen dos hijos ocho y seis años y trabajan desde su casa. Cada uno enfocado en áreas distintas y en piezas separadas, por lo que cuando se citan a reunión, se juntan en el comedor. “No hay nadie que te conozca mejor que tu pareja”, comenta Fernanda. Luis complementa que “también hay que saber cortar. No puedes estar las 24 horas hablando del trabajo porque si no, te mata”.
Para ambos, el desafío recién comienza. Su foco hoy está en ampliar la distribución y seguir desarrollando nuevos productos, manteniendo la idea que dio origen a Kokoa Roots desde el primer día: democratizar la experiencia de la chocolatería premium.