La digitalización de la sala de ventas ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en una necesidad financiera. El mercado global de carritos inteligentes proyecta un crecimiento exponencial, estimándose que pasará de los US$ 2.190 millones en 2025 a más de US$ 2.740 millones para finales de 2026, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 25%. Esta expansión no es casual; responde a una presión sin precedentes sobre los márgenes operativos, donde la tecnología de «Smart Carts» se posiciona como una solución de alto impacto para maximizar el ingreso por ticket y minimizar las pérdidas por merma.
En el escenario local, Walmart Chile ha tomado el liderazgo con el despliegue del denominado «AI Carro de Lider» en colaboración con la startup Shopic. La cadena ha expandido esta tecnología a cinco ubicaciones estratégicas, permitiendo que el cliente evite las filas de pago y reciba información de precios y promociones en tiempo real. Este modelo de «Smart Cart» utiliza visión computacional de 360 grados, una evolución crítica frente a los sistemas antiguos, ya que permite que el dispositivo reconozca automáticamente los productos apenas ingresan a la cesta, reduciendo los errores de escaneo en un 12% a 15% en comparación con las cajas de autoatención tradicionales.
A nivel internacional, el impacto en la eficiencia operativa es cuantificable. Cadenas como Tesco en el Reino Unido y Auchan en Europa han reportado reducciones de hasta un 15% en sus costos laborales directos tras la implementación de flotas de carritos automatizados. Más allá del ahorro en personal de caja, el verdadero valor estratégico radica en la gestión del inventario y el Upselling. Estudios recientes indican que el uso de anuncios personalizados y promociones sugeridas en la pantalla del carrito puede incrementar las ventas impulsivas en un 22% y mejorar el éxito de las ventas adicionales en un 25%. Además, la integración de estos dispositivos con el back-office ha permitido a los minoristas reducir los incidentes de falta de stock (out-of-stock) en un 33%, gracias a la capacidad de monitorear en tiempo real qué productos están siendo retirados de la góndola con mayor frecuencia.
La adopción de esta tecnología también redefine el concepto de «Retail Media». Al convertir el carrito en una plataforma publicitaria móvil, los supermercados están abriendo una nueva vía de ingresos al comercializar espacios digitales con las marcas proveedoras. Con más del 30% de los supermercados a nivel mundial planeando integrar alguna forma de sistema inteligente para finales de 2026, la pregunta para el retail chileno ya no es si adoptar esta tecnología, sino con qué rapidez hacerlo para capturar una cuota de mercado que valora, por sobre todo, la fricción mínima y la personalización en tiempo real. El carrito inteligente, por lo tanto, se consolida como el activo más rentable de la sala, transformando una herramienta de transporte en un potente recolector de datos y generador de ingresos adicionales.