En los últimos años, el consumo de alimentos saludables ha dejado de ser una tendencia de nicho para transformarse en un hábito cada vez más transversal. Hoy, los consumidores buscan productos que no solo sean ricos, sino que también aporten beneficios nutricionales para su salud: mayor contenido de proteína, alto aporte de fibra, etiquetas limpias, sin aditivos ni preservantes, entre otros.
Según distintas tendencias globales en alimentación, categorías como la panadería están evolucionado con fuerza, dejando atrás la idea del pan como un “carbohidrato vacío” para posicionarlo como un “vehículo nutricional”. En este contexto, conceptos como granos enteros (wholegrain), masa madre y panes funcionales han ganado protagonismo en góndola.
En Chile, esta transformación ya es evidente en el retail, donde crece la oferta de productos que combinan nutrición y sabor. Y es justamente en este escenario donde emergen nuevas marcas que buscan redefinir la categoría.
El Espigal: panadería artesanal con foco en calidad e innovación
De la mano de Prosepan S.A, El Espigal es una marca chilena de panadería artesanal nacida en 2024, que surge con el objetivo de ofrecer productos artesanales y de calidad con beneficios nutricionales reales.
Su propuesta se basa en 3 principios claros:
Combinar calidad artesanal con innovación.
Respeto por los procesos tradicionales de panificación.
Desarrollar productos que aporten al bienestar diario de los consumidores.
Su principal ventaja es el uso de la ultracongelación en sus procesos productivos, donde cada producto se congela de manera acelerada a temperaturas muy bajas. Este proceso forma microcristales de hielo que no dañan la estructura celular de los productos, preservando mejor la textura, nutrientes y sabor originales.
Al congelar los productos, se evita incorporar preservantes artificiales para su conservación, lo que permite mantener su vida útil por más tiempo.
Así los productos se despachan congelados a los supermercados, donde se descongelan en la medida que se requiera para ponerlos a la venta.
Una propuesta que responde a las nuevas necesidades del consumidor
El Espigal ha desarrollado un portafolio que se adapta a distintos momentos de consumo y estilos de vida, destacando especialmente su línea de panes funcionales. Esta línea destaca por ser hecha con harina 100% integral, los productos son clean label (sin preservantes ni aditivos), son buena fuente de fibra y hechos con masa madre. Además, cada pan cuenta con un atributo funcional especifico, entre los que destacan el pan molde Proteina (excelente fuente de proteína con 16 grs de proteína por cada 100grs de pan), el molde Wholegrain Fibra (excelente fuente de fibra con 13 grs de fibra por cada 100 grs de pan), el molde Wholegrain multisemillas (excelente fuente de fibra y buena fuente de proteínas) y el molde Low GI (bajo en índice glicémico, ayuda a controlar los peak de azúcar en sangre).
Más que pan: una nueva forma de entender la categoría
Más allá de sus productos, El Espigal busca instalar una nueva mirada sobre la panadería: una donde el pan vuelva a ser parte de una alimentación equilibrada, consciente y nutritiva.
La marca entiende que hoy el consumidor no quiere elegir entre salud y sabor, sino que exige ambos.
En un mercado donde la alimentación saludable seguirá creciendo, propuestas como El Espigal no solo responden a una tendencia, sino que contribuyen a redefinirla.
Actualmente, la marca tiene presencia en las principales cadenas de retail del país, incluyendo Tottus, Unimarc, Santa Isabel, Jumbo, Lider, Pedidos Ya Markets y tiendas Stop, consolidando rápidamente su posicionamiento dentro del mercado.