Las cadenas de supermercados Coto y Carrefour están apostando por formatos de tiendas inteligentes que redefinen la experiencia de compra y anticipan el futuro del retail en la región. Se trata de sucursales de menor tamaño, altamente tecnificadas y, en algunos casos, completamente libres de cajas tradicionales.
El movimiento responde a una tendencia global donde la eficiencia operativa, la reducción de costos y la rapidez en la experiencia del cliente se vuelven factores clave. En este contexto, ambas compañías están probando modelos que combinan automatización, inteligencia artificial y nuevos hábitos de consumo.
Uno de los casos más concretos es el de Coto, que inauguró recientemente un formato reducido conocido como “Cotito” en el barrio de Balvanera, en Buenos Aires. Este nuevo concepto deja atrás las grandes superficies para dar paso a tiendas compactas, con un surtido acotado pero estratégico, orientado a compras rápidas. La principal innovación es la eliminación de cajeros tradicionales: el pago se realiza exclusivamente a través de cajas de autocobro, donde el propio cliente escanea sus productos y completa la transacción en pocos pasos.
A pesar de la automatización, el modelo mantiene presencia de personal en sala, enfocado en asistir al cliente y asegurar la correcta operación del sistema, lo que refleja un enfoque híbrido entre tecnología y servicio.
Por su parte, Carrefour ha ido un paso más allá con su formato “Flash”, una tienda completamente autónoma que opera con cámaras, sensores e inteligencia artificial. Ubicada en Pilar, esta sucursal permite una experiencia de compra sin fricciones: el cliente ingresa mediante una aplicación, toma los productos y se retira sin pasar por caja. El sistema detecta automáticamente cada artículo seleccionado y realiza el cobro al salir del local.
Este formato, que integra alrededor de 20 cámaras y cientos de sensores, permite completar una compra en cuestión de minutos, eliminando filas y reduciendo significativamente los tiempos de espera. Además, se integra con servicios digitales como compra online, retiro en tienda y despacho a domicilio, consolidando una propuesta omnicanal.
La apuesta de Carrefour forma parte de un plan de inversión más amplio en Argentina, que contempla el desarrollo de distintos formatos, incluyendo la expansión de estas tiendas inteligentes en el corto plazo.
Ambos casos reflejan cómo el retail supermercadista está evolucionando hacia modelos más ágiles, donde el tamaño de la tienda, la tecnología y la experiencia del cliente se convierten en variables estratégicas. En un entorno desafiante, la innovación deja de ser una opción para transformarse en una necesidad competitiva.
La pregunta que queda abierta para la industria —incluyendo mercados como Chile— es qué tan rápido estos formatos lograrán escalar y si el consumidor adoptará masivamente este tipo de experiencias sin fricción. La transformación ya está en marcha.