En el marco del Día Internacional de la Mujer y durante todo el Mes de la Mujer, SMU reafirma su compromiso con la equidad de género como uno de los pilares centrales de su cultura corporativa. La compañía, que opera en Chile a través de las cadenas Unimarc, Alvi, Mayorista 10 y Super10, ha consolidado en los últimos años una estrategia integral que busca reducir brechas, promover el liderazgo femenino y ampliar las oportunidades laborales para las mujeres en la industria supermercadista.
Las cifras reflejan ese avance. Actualmente, cerca del 65% de la dotación de la compañía en Chile está compuesta por mujeres, lo que convierte a SMU en una de las empresas del retail con mayor participación femenina en su fuerza laboral. Además, alrededor del 36% de los cargos de alta gerencia son ocupados por talento femenino, lo que evidencia un crecimiento sostenido en posiciones de liderazgo dentro de la organización.
Este avance no ha pasado desapercibido. Por tercer año consecutivo, la compañía fue reconocida con el Premio Impulsa, una distinción que destaca a las empresas con los mejores indicadores en materia de equidad de género en Chile, otorgado por Pulso, PwC Chile y Fundación Chile Mujeres.
Pero más allá de las cifras, la estrategia de SMU apunta a transformar la cultura organizacional. La compañía ha impulsado diversas iniciativas que buscan generar espacios de trabajo más inclusivos, promoviendo el desarrollo profesional de las mujeres y fomentando la conciliación entre la vida laboral, familiar y personal.
Uno de los hitos más relevantes ha sido la implementación de la Norma Chilena NCh3262 de Igualdad de Género y Conciliación, certificación que SMU obtuvo convirtiéndose en la primera cadena de supermercados en Chile en alcanzar este estándar, el cual permite identificar brechas de género dentro de la organización y establecer acciones concretas para abordarlas.
Este sistema de gestión incluye medidas como capacitaciones en liderazgo inclusivo, políticas de corresponsabilidad parental, programas de sensibilización sobre sesgos inconscientes y herramientas para promover ambientes laborales libres de discriminación. También contempla iniciativas internas como el programa #QueNoSeaTema, que busca promover la corresponsabilidad en temas de maternidad y paternidad dentro de la empresa.
Uno de los focos más interesantes del trabajo de SMU ha sido la incorporación de mujeres en áreas históricamente masculinizadas dentro del retail, especialmente en logística. A través del Programa de Mujeres Operarias en Logística, la compañía está capacitando a trabajadoras para desempeñarse en funciones como operación de grúas horquilla, manejo de maquinaria y procesos logísticos en centros de distribución.
Este programa ha permitido que cada vez más mujeres ingresen a roles que tradicionalmente estaban ocupados por hombres. Actualmente, la participación femenina en los centros logísticos de la compañía alcanza cerca del 16%, con la meta de seguir creciendo en los próximos años.
El compromiso con la equidad de género también se refleja en los reconocimientos obtenidos por la compañía. El Centro de Distribución Lo Aguirre, por ejemplo, recibió el Sello Iguala-Conciliación otorgado por el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG), distinción que destaca a las organizaciones que implementan buenas prácticas laborales orientadas a eliminar brechas y barreras de género.
Desde la compañía destacan que este enfoque forma parte del sello cultural CERCA, que promueve un liderazgo inclusivo y un ambiente laboral basado en el respeto, la diversidad y la igualdad de oportunidades.
En una industria donde miles de mujeres trabajan diariamente en cajas, reposición, logística, atención al cliente y gestión comercial, el desafío no solo es ampliar la participación femenina, sino también generar espacios reales de desarrollo y liderazgo.
En ese contexto, el caso de SMU refleja una tendencia cada vez más visible en el retail chileno: la consolidación de una nueva generación de mujeres que no solo sostienen la operación de los supermercados, sino que también están liderando su transformación.
Y en una industria que convive a diario con millones de clientes, ese cambio cultural puede ser tan relevante como cualquier innovación tecnológica o estrategia comercial.