El gigante chileno reporta resultados financieros sin precedentes, con un crecimiento exponencial en ingresos y rentabilidad, y presenta un ambicioso plan de inversión para 2026.
En 2025, Grupo Falabella escribió uno de los capítulos más significativos de su larga historia como actor central del retail en América Latina, al registrar resultados financieros que lo posicionan no solo como un líder consolidado en la región, sino como un caso de éxito de transformación estratégica y resiliencia empresarial. Según su Memoria Anual 2025 y los estados financieros presentados, la compañía alcanzó una utilidad neta de US $ 1.485 millones, cifra que representa un crecimiento de 180 % respecto al año anterior, impulsada por una sólida rentabilidad operacional a lo largo de todas sus unidades de negocio.
Los ingresos consolidados del Grupo ascendieron a US $ 14.679 millones, con un incremento cercano al 9 % en comparación con 2024, reflejando un impulso sostenido tanto en sus operaciones físicas como en su canal digital. El resultado bruto de explotación —EBITDA— alcanzó un récord de US $ 2.144 millones, con un margen EBITDA que llegó al 14,6 %, una mejora relevante frente al periodo anterior, lo que evidencia la eficiencia de su estrategia comercial y operativa.
Este desempeño histórico no se explica solo por el efecto de revalorización de activos (fair value), sino por la ejecución consistente de su plan de transformación, enfocado en fortalecer su propuesta de valor omnicanal, optimizar la gestión de inventarios y mejorar la experiencia de compra. Incluso descontando el impacto del fair value, las utilidades alcanzan US $ 897 millones, cifra que sigue siendo significativamente superior a la de 2024 y marca un hito en la trayectoria del grupo.
El crecimiento fue transversal a sus principales divisiones: en retail, Falabella impulsó un aumento de ventas en todas las geografías donde opera, con Chile con un alza considerable, mientras que Tottus y Sodimac también aportaron al incremento de ingresos pese a contextos sectoriales desafiantes. El brazo bancario, Banco Falabella, reflejó un crecimiento sostenido de su cartera, con una mayor apertura de cuentas y tarjetas, consolidando su rol como motor de fidelización y aporte financiero al ecosistema del grupo.
El último trimestre de 2025 fue particularmente fuerte, con crecimiento de ingresos y EBITDA de dos dígitos, lo que confirmó que las mejoras operativas implementadas durante el año se traducen en resultados concretos incluso en periodos estacionales clave.
En paralelo a los buenos resultados, Falabella presentó una hoja de ruta para 2026, con un plan de inversión de US $ 900 millones destinado a acelerar el desarrollo tecnológico, fortalecer capacidades omnicanal, renovar y ampliar tiendas y centros comerciales, y seguir potenciando la experiencia del cliente. Aproximadamente US $ 500 millones serán destinados a la remodelación y expansión de espacios físicos, US $ 265 millones a tecnologías y US $ 113 millones a nuevas aperturas, en un enfoque que busca consolidar la posición del grupo en los mercados clave de la región.
Los analistas y directivos de la compañía han puesto especial énfasis en que estos logros están basados en la solidez de su modelo de negocio y en una ejecución disciplinada, más allá de factores coyunturales, lo cual fortalece la percepción de Falabella como referente del retail latinoamericano y como un actor que ha sabido adaptarse a las transformaciones del mercado con una visión estratégica clara.
Este resultado histórico de 2025 no solo refrenda la recuperación y consolidación financiera de Falabella tras años desafiantes, sino que también abre un nuevo ciclo de crecimiento con foco en innovación, experiencia del cliente y expansión regional, consolidando su rol como uno de los protagonistas indiscutidos del comercio en América Latina.